Me siento mal, se me pegó la Fatiga de Suscripciónes

🧭 La Paradoja de la elección
La primera plataforma de streaming a la que me suscribí fue Netflix. Tenía un precio fabuloso y ofrecía un gran catálogo. 100% legal y con calidad optimizada especialmente para el ancho de banda del momento. Pero el tiempo pasa y las reglas de juego cambian. Ahora Netflix parece ser parte del problema: Precios que suben, catálogo propio con poco contenido de otras productoras, planes con publicidad. Así como digo Netflix, este párrafo puedo aplicar a muchas otras plataformas.
Hace un tiempo que estoy bastante cansado, por no decir harto, de pagar las mil y un suscripciones de Streaming (Netflix, HBO Max, Disney plus, Prime Video, Paramount, etc). Pero no es solo el hecho de pagar, sino que va más allá: Veo una pérdida de libertad sobre el contenido que es cada vez mayor pero de inferior calidad; y un efecto psicológico negativo indudable.
Lo cierto es que, en lo personal, utilizo bastante poco estas plataformas pero los demás miembros de mi familia sí las usan, y cada uno tiene su preferencia particular. Luego de un tiempo, la lista de suscripciones se vuelve extensa y se vuelve difícil decir que si a una y no a otra sin generar un problema ‘doméstico’ 🤬.
Más allá de las preferencias personales, lo cierto que es muchas veces me veo pagando 5 o 6 plataformas y cuando finalmente me siento a ver algo, me cuesta escoger solo una de ellas. Ni que hablar cuando, ya dentro de una de ellas, encuentro tantas opciones que me paso media hora haciendo scroll solo para elegir una película o serie.
Cuando finalmente logro darle a play, me sobrevuela la idea inquietante de estar, posiblemente, desperdiciando el tiempo en esa película cuando, tal vez, en la otra plataforma que también pago había algo mucho mejor. Es el concepto de costo de oportunidad llevado al campo del streaming. Increíble.
Finalmente la película termina y la sensación es “… meh, no fue tan buena”, y es que de miles de películas existentes tuve que escoger la de historia mediocre o que no tiene un final tan impactante. Pero aún cuando el pensamiento es “¡Pagué 15 dólares por este catálogo y elegí lo peor!”.
🔄 El scroll infinito
Antes de acostarme me pongo a pensar en el dinero que pagué para ver esa película regular, o peor, en el dinero que pagué por la otra plataforma que ni siquiera utilicé.
Pasan los dias, nuevamente quiero ver una película y el proceso de elección se repite: Una vez más escojo la misma plataforma que la vez anterior pero sigo pagando las otras “por si acaso”. Las expectativas en las películas continúan elevadas pero esta vez tuve un poco mejor suerte con la que escogí.
Llega un nuevo fin de semana. Pienso que es mejor ir a consultar a los que saben: abro Instagram/Tiktok/X y de los comentarios de “especialistas en cine” hago una selección de 5 pelis. Comienzo a buscar pero ninguna está en Netflix, ni en Disney, ni en ninguna de las que tengo (al menos no en mi región). Está justo en HBO max, cuya suscripción había cancelado hace un tiempo porque mi primo me compartía una cuenta familiar. Pero ya no más. Ahora HBO Max restringe la compartición de cuentas fuera del hogar. Las otras películas de la lista están solo disponibles en Filmin, Hulu y otras plataformas que ni conozco.
💸 Money money money
Cuando hago un análisis un poco más pormenorizado del gasto en suscripciones (no solo streaming), la magnitud del problema toma envergadura. Los micropagos pueden terminar generando un agujero bastante importante en las finanzas familiares si no tenemos cuidado. Pueden utilizar esta calculadora de gastos de suscripciones para tener una idea.

No se puede pagar por todo todo el tiempo. No pueden pretender incluir publicidad en planes de pago y que los usuarios no se indignen. Y eso de que persigan a la gente que comparte cuentas con sus familiares (que viven en casas separadas) ya resulta cansino.
Me doy cuenta que es hora de volver a los métodos que vieron crecer a los millenials: Los torrents, por ejemplo.
🏠 Del streaming al “servidor en casa”
Pero este artículo no va sobre piratear, todos sabemos que asaltar barcos es malo. ¡Hay que recuperar la gestión de nuestra propia biblioteca digital.
Pero esta vez tenemos no solo tenemos un torrent o un enlace magnet de “por ahi”. Ahora tenemos herramientas de indexación y descarga automática como Radarr, Sonarr, Prowlarr. Incluso para deportes hay alternativas: En [este artículo de Fabio.com.ar] podemos ver como configurar Acestream.
Si recorres los artículos del blog, verás que este espacio siempre estuvo a favor del self-hosting y del servidor casero. Tener un espacio donde el contenido no desaparece por una disputa de licencias entre estudios y contrarresta la fragmentación del mercado actual.
💡 Final
Cuando comencé con la suscripción de Netflix y comenzaban a surgir otras plataformas, el streaming nos prometía libertad. De aquellas promesas que poco. Pero lo que si quedan son las facturas.
Quizás la verdadera libertad está en volver a ser dueños y no solo inquilinos del contenido.
¿Y ustedes? ¿Siguen manteniendo todas sus suscripciones por inercia o ya han empezado a ‘podar’ sus gastos mensuales?